¿A partir de qué temperatura es fiebre?

Cuando sentimos que nuestro pequeño tiene unas décimas más, es normal preguntarse a partir de qué temperatura es fiebre, sobre todo si el resultado no es muy alto y nos hace dudar si el pequeño realmente está experimentando un cuadro febril.  

La fiebre es un síntoma, no una enfermedad en sí misma, que se da como mecanismo de defensa. A través de este medio, del aumento de la temperatura, el cuerpo procura eliminar agentes invasores que pueden causar enfermedades, como virus y bacterias, y por ello hay que estar atento cuando aparece.

Presta atención a las siguientes líneas si quieres saber a partir de qué temperatura se considera fiebre, además de cómo es mejor medirla y algunas recomendaciones para cuidar a un niño cuando presenta esta condición.  

Cómo medir la temperatura en niños

Si se sospecha que un pequeño tiene la temperatura alta es básico medirla con un termómetro adecuado. Es preferible usar un termómetro digital, pues los actuales digitales son más fiables que los antiguos de mercurio, tienen mayor sensibilidad y no son tan peligrosos -ni contaminantes- al no contener dicho metal ni ser de cristal.

Si te preguntas cómo medir la temperatura en niños y saber si tienen fiebre o no, solo necesitas tener el termómetro a mano y tener en cuenta que las zonas más fiables para medir la temperatura en niños pueden variar según la edad. Lo más recomendado por los especialistas es medir la temperatura en niños en estas partes de su cuerpo, según los meses o años que tengan:

  • Recién nacidos hasta los 3 meses: solo medir la temperatura en la zona rectal del bebé.
  • De 3 meses a 3 años: en este rango de edad, se puede colocar el termómetro para tomar la temperatura rectal y axilar.
  • De 4 a 5 años: en este caso, se puede medir la temperatura en las zonas rectal, axilar y oral.
  • De 5 años o más: a partir de los cinco años ya no se recomienda tomar la temperatura rectal, sino que es mejor usar solo la parte axilar y la oral.

Antes de empezar con la medición de temperatura, es necesario limpiar el termómetro siempre antes y después de usarlo. Esperar 1 hora después de que el pequeño haya realizado deporte, actividad o se haya dado un baño caliente y esperar 20 – 30 min comer o tomar un líquido caliente o frío, mejorará el resultado de manera más precisa y fiable.

Para tomar la temperatura del niño, enciende el termómetro en el exterior, de manera que puedas ver que este se inicia de forma correcta, coloca el termómetro digital en la parte que sea más adecuada según la edad del pequeño e intenta mantenerlo lo máximo quieto, con su ayuda si es posible. Espera a que suene el pitido como señal de que ha terminado de medir la temperatura y lee la cifra en grados centígrados (ºC) que indica para saber si el niño tiene fiebre o no.

Niños: a partir de qué temperatura es fiebre

Es bueno conocer cuál es la temperatura normal en niños, tanto como saber a partir de qué temperatura es fiebre. Los valores normales de la temperatura en niños varían según el punto en el que se toma. Si medimos la temperatura del pequeño de forma externa, en axilas, conducto auditivo externo, ingle o boca, la temperatura normal es de 36,8ºC, pudiendo ser de +/- 0,4ºC según el niño (34.2ºC – 36.4ºC). En cambio, si la tomamos de forma interna, es decir rectal, el valor normal es de 37,8ºC.

Una vez conocemos los valores normales de la temperatura en pequeños, cuando creemos que la tienen alta solo nos queda medirla, mirar el resultado y tener en cuenta estos otros valores que indican fiebre en niños:

  • Febrícula: se presenta cuando la temperatura axilar es de entre 37,5ºC y 37,9ºC. Se entiende por febrícula un aumento ligero de la temperatura que no supera los 38ºC y que suele manifestarse al final de la tarde. Cuando un pequeño menor de 2 años tiene febrícula siempre debemos consultar al médico, mientras que en niños mayores es recomendable acudir al especialista si la misma no remite tras 24 / 48 horas pues puede ser síntoma de una enfermedad infecciosa o nerviosa.
  • Fiebre: se presenta cuando la temperatura axilar es mayor a 38ºC y la rectal es mayor a 38,5ºC. No obstante, en lactantes es distinto y se considera medio grado por debajo, es decir, una temperatura axilar mayor a 37,5ºC y una rectal mayor a 38ºC. Cuando un pequeño menor de 2 años tiene fiebre siempre debemos consultar al médico, mientras que en niños mayores es recomendable acudir al especialista si en 24 a 48 horas la temperatura no se reduce a pesar del tratamiento recomendado por el farmacéutico.

Cómo cuidar a un niño con fiebre

En caso de que tu pequeño tenga fiebre, te recomendamos hablar con el pediatra, seguir sus consejos y consultar estas indicaciones generales sobre cómo cuidar a un niño con fiebre:

  • Procura que repose y duerma al máximo. Esto es necesario porque el descanso, tanto físico como mental, ayuda a que el cuerpo se recupere con más facilidad ya que el sistema inmunológico puede trabajar mejor.
  • Hidrátalo constantemente, es decir, darle agua u otros líquidos aptos en poca cantidad y de manera frecuente. Este punto es muy importante porque con la fiebre nos deshidratamos con más facilidad y el cuerpo necesita una buena hidratación para recuperarse.
  • Mide la temperatura al menos tres veces al día para hacer seguimiento de su estado y ajustar los cuidados. Se recomienda medirla en la mañana, tarde y noche.
  • Aplica paños de agua tibia en partes clave para ayudar a bajar la fiebre en niños, como la nuca, la frente, las muñecas y los pies.
  • Dale comida fácil de digerir, como arroz hervido, manzanas horneadas, verduras cocidas, pollo, pavo, pescado blanco, etcétera. El cuerpo de tu pequeño estará concentrado en luchar contra aquello que produce la fiebre, por eso es recomendable limitar los alimentos de difícil digestión para que las energías puedan focalizarse donde es necesario: en la recuperación.
  • Procura que la temperatura ambiente sea constante y media y que haya suficiente humedad. Conviene mantener estos factores estables porque ayudan a la recuperación evitando la congestión y reduciendo la fiebre. No obstante, es igual de importante renovar el aire ventilando la casa, pero evitando corrientes de aire.
  • Evita abrigar al niño demasiado, pues son igual de contraproducentes el frío y el calor. Si lo abrigas mucho porque está enfermo, le aumentará la temperatura, algo que hay que evitar si tiene fiebre.

Además de estas recomendaciones, existen medicamentos con ibuprofeno para bajar la fiebre en niños. Este es el caso de Nurofen Pediátrico 20mg/ml suspensión oral sabor fresa o sabor naranja,  indicado para aliviar la fiebre a partir de 3 meses de edad. Para menores de 2 años, debes consultar siempre con el médico.

Para niños a partir de 7 años de edad, puedes optar por Nurofen Junior 100 mg cápsulas blandas masticables, un medicamento con ibuprofeno indicado para el tratamiento de la fiebre a partir de los 7 años (20 kg) y hasta los 12 años (40 kg).

No administrar en caso de úlcera gastroduodenal. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta a tu farmacéutico. Nurofen Pediátrico y Nurofen Junior son medicamentos de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A.