Cómo cuidar a un niño con el brazo enyesado

La escayola es el método más utilizado para inmovilizar una zona del cuerpo que ha sufrido una lesión. Tener que cuidar a un niño con el brazo enyesado no es algo poco habitual, pues este es uno de los miembros que más se lesionan los pequeños. La colocación de una férula de yeso puede generar ciertas molestias, que pueden hacerse más evidentes en el caso de los niños, sobre todo si están en pleno crecimiento óseo.

Por ello, a continuación, te explicamos cómo cuidar a un niño con el brazo enyesado y las mejores recomendaciones para hacer que el tiempo con la escayola transcurra con la menor incomodidad posible.

Claves para cuidar a un niño con el brazo enyesado

Los niños suelen necesitar una escayola tras haberse fracturado o roto un hueso, haberse sometido a una operación o tener una lesión leve que requiera la inmovilización de una parte del cuerpo. Para ello, el método más utilizado en enfermería es la colocación de una férula de yeso, es decir, un vendaje duro que impide que una parte del cuerpo se mueva y, así, acelerar su recuperación.

Para entender cómo cuidar a un niño con el brazo enyesado, debemos conocer, primero, los diferentes tipos de escayola:

  • Escayolas de fibra de vidrio: se trata de un tipo de plástico moldeable que se endurece al secarse. Este tipo de material puede ser resistente al agua, lo cual facilita los cuidados del brazo escayolado a nivel de limpieza o ducha del pequeño.
  • Escayolas de yeso: están hechas con un polvo blanco que, al mezclarse con agua, genera una pasta resistente y dura al secarse. Estas normalmente no son resistentes al agua.

La resistencia al agua no deja de ser uno de los puntos más importantes en el cuidado del brazo escayolado de un menor. En caso de que la escayola no lo sea, se deberá mantener siempre seco tanto el yeso como su forro o recubrimiento interno. No mantenerlos secos puede provocar al pequeño molestos síntomas como:

  • Erupciones
  • Irritación
  • Infecciones en la piel

Para prevenir complicaciones en el brazo escayolado del pequeño, toma las siguientes medidas:

  • Coloca esparadrapo hipoalergénico en los bordes: o bien unos parches. En ocasiones, las escayolas tienen bordes cortantes. Por lo que una cinta que evite reacciones dérmicas o un parche puede ser una buena solución para evitar que el niño se corte con el yeso.
  • No tires del forro: ni tampoco del recubrimiento interno de la escayola, ya que podrías hacerle daño.
  • Da golpecitos encima de la escayola: puedes hacer esto si tu hijo tiene picores en el brazo, ya que la pequeña vibración le aliviará un poco la comezón.
  • Utiliza un secador de pelo con aire frío: en caso de que sufra picores puedes usar un secador en la función de aire frío, dirigiéndolo hacia los bordes de la escayola para proporcionar alivio al pequeño.
  • Evita que se rasque dentro de la escayola: en caso contrario, se podría propiciar una infección o la aparición de pequeñas llagas o úlceras.
  • Evita los polvos de talco dentro de la escayola: no apliques polvos de talco o lociones dentro de la escayola para reducir el picor, pues podría ser contraproducente.

Otro de los problemas más comunes cuando nuestro hijo tiene el brazo enyesado es cómo bañarlo para que no se moje la escayola. Cuando tengas que bañar a tu hijo, puedes hacer lo siguiente:

  • Cubre la escayola con una bolsa de plástico: si su enyesado no es resistente al agua, lo mejor es envolverlo con una o dos bolsas de plástico para prevenir que se moje. Puedes cerrar la bolsa con cinta adhesiva o con una goma. Otra opción es utilizar plásticos protectores, de venta en farmacias o droguerías. Asimismo, procura que el niño mantenga el brazo fuera del agua.
  • Limpia el interior del brazo con agua: si el yeso de tu hijo es resistente al agua, vierte agua limpia en su interior después de la ducha para eliminar los restos de jabón y, así, evitar futuras irritaciones.
  • Seca la escayola con un secador: en caso de que su enyesado sea resistente al agua, después de duchar al niño, sécale la escayola mediante la aplicación de aire frío.
  • Baña al pequeño con esponja: aunque la escayola sea resistente al agua, es mejor evitar que se moje lo máximo posible, ya que, aunque la sequemos después, puede quedar alguna zona un poco húmeda que podría ocasionar molestias en la piel del pequeño. De este modo, es mejor usar la esponja para mojar el cuerpo de tu hijo y, así, controlar dónde cae el agua.

En caso de necesitar limpiar la escayola, coge un paño o toallita húmeda y pásala por encima sin realizar presión en la misma. Si la misma es resistente al agua, puedes utilizar un poco de jabón para limpiar el exterior.

Consejos para aliviar el dolor del niño 

Tener el brazo enyesado no es plato de buen gusto y todavía menos para los más pequeños. El dolor es normal, así como la inflamación de los dedos, el picor o la molestia de llevar un material pesado y tener el brazo inmovilizado. Para aliviar y prevenir molestias, es aconsejable tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantener el brazo en reposo: durante las semanas que el brazo permanezca escayolado, deberá mantenerlo en reposo a fin de que se recupere lo antes posible y los dolores remitan rápidamente.
  • Mantener el brazo en una posición elevada: a la hora de dormir, procura que el niño mantenga el brazo en una posición más elevada que el resto del cuerpo. Colócalo sobre un almohadón alto para favorecer la circulación. Quizás el dolor no le deja conciliar el sueño los primeros días, pero a medida que remita, las molestias serán mínimas.
  • Evita los movimientos bruscos: es importante evitar correr o cualquier otra actividad que implique mover rápido el brazo. Los movimientos bruscos podrían provocar más daño en el brazo lesionado.
  • Procura que ejercite los dedos: por último, intenta que el pequeño vaya moviendo los dedos para ir ejercitándolos. De este modo, mantendrá los músculos activos.
  • Evita que el niño se rasque: aunque le pique mucho la escayola, es mejor que no se rasque, ya que podría hacerse heridas y empeorar la situación.

Adicional a estas recomendaciones, existen medicamentos especialmente indicados para tratar el dolor leve o moderado en niños, como el ibuprofeno infantil. La gama de productos de Nurofen Pediátrico contiene ibuprofeno y está indicada para el tratamiento ocasional del dolor de leve a moderado a partir de 3 meses de edad, para menores de 2 años consultar siempre al médico antes de administrar cualquier medicamento. No administrar en caso de úlcera gastroduodenal. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta a tu farmacéutico. Es un medicamento de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A.

Cuando consultar al médico

Siguiendo las recomendaciones anteriores podrás cuidar a un niño con el brazo enyesado y ayudarle a recuperarse pronto. Sin embargo, en caso de complicaciones como las que mencionaremos a continuación, es importante acudir al médico:

  • Si la escayola le aprieta demasiado: ya que podría impedir la buena circulación sanguínea en el brazo.
  • Si el dolor es constante: o bien si empeora con el paso de los días, lo que indicaría que hay algún problema con la escayola o con la lesión del niño.
  • Problemas en los dedos: también es necesario ir al médico en caso de que los dedos de tu hijo se hinchen mucho, se entumezcan o pierdan sensibilidad.
  • Si se ha quedado algo atrapado dentro de la escayola: como comida o algún juguete pequeño.
  • Si la escayola se ha mojado: en caso de que esta no sea resistente al agua.