Cómo darle un medicamento a un niño

Darle un medicamento a un niño no siempre es fácil pues en ocasiones los pequeños se niegan a tomarlo ya sea por su sabor o porque el formato no es el adecuado. ¿Te has encontrado en esta situación? Si es el caso sigue leyendo, porque en este artículo te damos algunas recomendaciones para que descubras cómo darle un medicamento a un niño con éxito.

Antes que nada, consulta al pediatra

Antes de darle un medicamento a un niño, es recomendable consultar con el pediatra, ya que solo un médico podrá recetarte el fármaco adecuado para la enfermedad o afección que presente. Además, el pediatra te indicará las pautas a seguir para administrarle la medicación, así como la dosis adecuada según su altura, peso y edad.

No obstante, en ocasiones, los niños pueden llegar a sentirse incómodos con la idea de tomarse una medicina. Si este es el caso de tu pequeño, a continuación, te damos algunos consejos acerca de cómo darle un medicamento a un niño para que la tarea resulte lo más simple posible.

Recomendaciones para darle un medicamento a un niño con éxito 

  • A la hora de dar un medicamento a un niño, es preferible que se encuentre de pie o sentado en un ángulo de 45º. De esa manera, podrá ingerir correctamente la medicina.
  • Algunos medicamentos son líquidos. Si es el caso, adminístraselo a un lado de la boca y dirígelo hacia el centro de la lengua para que el medicamento no vaya al paladar, lo cual le dificultaría la tarea de tragar. Si hablamos de tabletas, coloca la dosis en la parte posterior de la lengua.
  • Mezclar medicamentos con otros líquidos no siempre es efectivo. Es posible que parte del medicamento se adhiera en el biberón o en la taza y, por consiguiente, que no lo ingiera por completo. Si necesitas seguir haciéndolo de esta manera, no utilices mucho líquido para ello y asegúrate de que el pequeño se lo bebe todo. Por otro lado, consulta con el pediatra antes de mezclar el medicamento con zumo, leche u otro tipo de líquidos para asegurarte que esta medida no afecta su eficacia.
  • Muchas veces lo que puede funcionar es disfrazar u ocultar el mal sabor del medicamento. ¿Cómo? Siempre y cuando el prospecto lo indique, mezclándolo con alimentos que le gusten, ya sea un flan, una crema de chocolate o un helado. Si no tienes el prospecto, consulta con el pediatra antes de mezclar el medicamento con alimentos para asegurarte que esta medida no afecta su eficacia.   
  • Es conveniente no engañar al niño diciéndole que son caramelos en vez de medicamentos, lo cual le generaría confusión. Es mejor explicarle lo que en realidad es desde el principio, enseñándole que los medicamentos le ayudarán a sentirse mejor.

Además, es importante tener en cuenta que existen formatos desarrollados especialmente para que el niño se tome el medicamento de una forma más sencilla. Estos fármacos suelen tener un sabor agradable y una presentación de fácil administración, como Nurofen Pediátrico 20 mg suspensión oral sabor fresa indicado para el tratamiento sintomático de la fiebre y el dolor ocasional leve o moderado en niños a partir de 3 meses de edad. Para menores de 2 años, consultar al médico lo antes posible.

También puedes encontrar otras opciones como el ibuprofeno masticable, este es el caso de Nurofen Junior 100 mg cápsulas blandas masticables sabor a naranja, indicado para el tratamiento sintomático ocasional del dolor leve a moderado, como dolor dental, dolor de cabeza, fiebre y dolor asociados al resfriado común en niños a partir de 20 kilos (7 años) y hasta 40 kilos (12 años). Se recomienda leer el prospecto antes de utilizar estos medicamentos y no administrarlos en caso de úlcera gastroduodenal. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta a tu farmacéutico.

 

Advertencias de seguridad al darle un medicamento a un niño 

  • Si no lo tienes claro, consulta con el pediatra cuál es la dosis adecuada para tu hijo antes de administrarle cualquier tipo de medicamento.
  • Asegúrate de que el medicamento no esté caducado. Si lo está, llévalo a la farmacia más cercana para deshacerte de él de manera correcta, solicitando el punto SIGRE.
  • Es importante leer las instrucciones del prospecto para verificar cuánta cantidad hay que administrarle y con qué frecuencia.
  • Respeta siempre los tiempos de administración y la dosis máxima diaria, a excepción de la indicación contraria por parte del médico
  • No mezcles medicación, salvo que el pediatra indique lo contrario.
  • No dejes que tu hijo se tome la medicación sin la supervisión de un adulto.
  • De ninguna manera utilices un medicamento que ha sido recetado para otro niño, no es conveniente automedicar al pequeño sin saber exactamente qué tiene. Tampoco utilices medicamentos para adultos, las dosis son diferentes por eso siempre asegúrate de que compras la medicación en su presentación infantil.
  • Guarda los medicamentos en un lugar seguro y con la temperatura adecuada requerida por el propio medicamento. Por otro lado, nunca expongas los medicamentos al sol, especialmente si son líquidos.
  • En cuanto a los jarabes, agítalos bien antes de dárselos a tu hijo, de esta forma, te asegurarás de que todos los componentes queden bien mezclados y la dosis sea uniforme.
  • En caso de presentar síntomas adversos, suspende la medicación y consulta con el pediatra.
  • Si tú también debes tomar medicación, intenta no hacerlo delante del niño, pues lo imitará e intentará tomarlo de la misma manera.
  • Si algún día te olvidas de darle la toma, no le des doble cantidad para compensar, es mejor esperar y dárselo a la siguiente toma. Si, por lo contrario, crees que has podido darle una dosis mayor de la que corresponde, consulta enseguida con el pediatra o llama al 112 para que te indiquen los pasos que debes seguir.

Nurofen Pediátrico y Nurofen Junior son medicamentos de Reckitt Benckiser Healthcare, S.A.