Nurofen Pediátrico 40mg/ml suspensión oral sabor fresa
Nurofen pediátrico 40mg/ml suspensión oral sabor a fresa te ayudará a tratar la fiebre y el dolor leve a moderado en niños. ¡Pruébalo!

El dolor de garganta en niños es un síntoma muy frecuente cuando se producen resfriados o catarros. Normalmente está provocado por algún tipo de virus y desaparece por sí solo al cabo de unos días. Sin embargo, también hay casos en los que el dolor de garganta lo causa una infección bacteriana, cuyo tratamiento a base de antibióticos solo puede recetar el pediatra.
Muchas veces, para aliviar el dolor de garganta en niños basta con llevar a la práctica una serie de consejos y recomendaciones generales, como los que te traemos a continuación.
El dolor de garganta es una molestia o dolor en la zona de la garganta que se asocia a diferentes causas. En los niños es habitual que se deba a infecciones víricas o bacterianas, que suelen provocar otros signos clínicos que afectan a las vías respiratorias, como secreción nasal u ocular, dolor de cabeza, afonía, molestias al tragar, tos o fiebre.
Las infecciones bacterianas suelen presentarse en niños de 3 a 15 años. Estas infecciones acostumbran a cursar con más dolor de garganta y fiebre elevada, pero sin signos catarrales.
Pero no todas las molestias en la garganta se deben a infecciones, pues algunas causas, como la exposición a sustancias irritantes, la sequedad o la tensión vocal que se puede ocasionar al forzar la voz, también pueden desencadenar irritación, inflamación y dolor en la garganta.
De todas formas, como hemos dicho, en los niños lo más habitual es que el dolor de garganta se deba a la presencia de virus o bacterias. Aunque se trata de infecciones habituales en la infancia, debemos preocuparnos si el niño no puede respirar con normalidad, está adormilado, vomita, hipersaliva, deja de comer o beber, la fiebre no baja de 38,5 ºC durante 3 días o aparecen manchas en la piel.
Muchos padres piensan que los dolores de garganta suelen ser provocados por malos hábitos, como beber agua fría o no proteger bien el cuello de sus pequeños. Sin embargo, aunque todo eso influye, los verdaderos culpables suelen ser los virus y las bacterias.
Cuando esto sucede, la afección viene acompañada de varios< síntomas, como pueden ser:
Aunque el diagnóstico debe hacerlo el pediatra, desde aquí te damos algunas pistas para reconocer las causas principales del dolor de garganta en niños:
Cuando se presenta una infección, normalmente suele ser vírica. Los virus tienen un ciclo de vida muy corto, por lo que solo hay que esperar a que finalice para librarnos de la infección. Por regla general, cuando el dolor de garganta lo ha causado un virus, suele desarrollarse faringitis, laringitis o amigdalitis.
Cuando son bacterias las que causan el dolor de garganta, se debe acudir al médico para que prescriba el tratamiento adecuado.. Solo un especialista puede diagnosticar y ofrecer tratamiento para infección bacteriana de garganta, por ello si se presentan síntomas como fiebre persistente y placas de pus en la garganta, es necesario llevar al pequeño a un médico.
Las alergias son otra de las causas más frecuentes del dolor de garganta. Suelen manifestarse normalmente en épocas en las que la presencia de polen y polvo incrementan, como la primavera y el otoño. En estos casos, es imprescindible acudir al médico para que pueda diagnosticar el agente patógeno que provoca las alergias en el niño.
El humo del tabaco, al igual que el polvo, es uno de los principales motivos por los que puede resecarse la garganta del pequeño. Si en casa sois fumadores, lo mejor es tratar de fumar en el exterior del hogar, ya sea en la terraza, balcón o jardín. De este modo, evitarás que el humo se instale en tu hogar y que el pequeño lo inhale.
Los aires acondicionados y calefactores generalmente resecan mucho el ambiente, por lo que pueden producir dolor de garganta, especialmente si el niño respira por la boca.
Independientemente de la causa del dolor de garganta en niños, es imprescindible acudir al médico si tu hijo presenta fiebre y es menor de 2 años, fiebres altas, pus o placas, o si el dolor de garganta persiste durante más de 3 días.
A la venta, sin necesidad de receta médica, encontraremos distintos medicamentos en varios formatos formulados para aliviar el dolor de garganta en los niños, como jarabes o pastillas para chupar.
Lo aconsejable es optar por alternativas que se venden en farmacia, como pueden ser el ibuprofeno o el paracetamol, y preguntar siempre al profesional sanitario. Deben administrarse siguiendo las instrucciones de uso y consultando al profesional sanitario ante cualquier duda y siempre en los niños más pequeños.
Las propiedades del ibuprofeno, principio activo del Nurofen pediátrico, lo hacen recomendable para tratar el dolor de garganta en los niños. Es analgésico, antipirético y antiinflamatorio, es decir, combate el dolor, la fiebre y la inflamación, respectivamente, tres condiciones que suelen concurrir en el dolor de garganta infantil.
Por este motivo, puede ser el fármaco de elección, que tiene efecto antipirético y analgésico, pero no antiinflamatorio. El ibuprofeno puede ser administrado a niños a partir de los 3 meses de edad. Para menores de 2 años siempre se debe consultar con el médico.
Para calcular la dosis de Nurofen adecuada para cada niño tendremos que fijarnos en la edad, el peso y el formato que hayamos escogido, pues son varias las opciones de Nurofen para niños.
Puede darse cada 6-8 horas, en función de la sintomatología, siempre buscando la dosis mínima eficaz durante el menor tiempo posible. Ante cualquier duda, debemos consultar con el profesional sanitario. Las dosis recomendadas de Nurofen pediátrico 40 mg/ml suspensión oral son:
Tabla de dosificación de Nurofen pediátrico 40 mg/ml:
Peso corporal/Edad | Dosificación |
5 - 7,6 kg 3 - 6 meses | 1,25 ml por toma |
7,7 - 9 kg 6 - 12 meses | 1,25 ml por toma |
10 - 15 kg 1 - 3 años | 2,5 ml por toma |
16 - 20 kg 4 - 6 años | 3,75 ml por toma |
21 - 29 kg 7 - 9 años | 5 ml por toma |
30 - 40 kg 10 - 12 años | 7,5 ml por toma |
Las amígdalas son masas de tejido linfático localizadas a ambos lados de la garganta. Como parte del sistema inmune del organismo, no es raro que se inflamen y duelan ante la presencia de patógenos como los virus y las bacterias.
Jarabes como Nurofen pediátrico 40 mg/ml suspensión oral, gracias al ibuprofeno, están indicados para combatir estas molestias, siendo una buena opción cuando existe dolor de garganta o amígdalas.
Tanto las infecciones víricas como las bacterianas cursan con dolor de garganta e inflamación. En los casos en los que están implicadas bacterias también es frecuente que la fiebre sea alta.
Por este motivo, puede administrarse Nurofen. El ibuprofeno no va a curar la infección, pues no actúa contra los virus ni contra las bacterias, pero sí puede proporcionar alivio al niño mientras su sistema inmune elimina los virus o hacen efecto los tratamientos específicos.
Como hemos dicho, las infecciones en la garganta de los niños pueden estar causadas tanto por virus como por bacterias. Solo en este último caso podrán necesitarse antibióticos.
Los antibióticos son fármacos específicos contra las bacterias, capaces de eliminarlas, pero no son nada eficaces contra los virus. Por este motivo, no se pueden administrar antibióticos siempre que al niño le duela la garganta. Solo el médico puede determinar que la infección está causada por bacterias y, en ese caso, prescribir el antibiótico más adecuado.
En los casos de anginas o amigdalitis el tratamiento depende de la causa, pues, como hemos visto, existe un tratamiento específico para las bacterias, que son los antibióticos, pero no hay ninguno para los virus.
Así, aunque los niños con dolor de garganta se beneficiarán de fármacos como el ibuprofeno para aliviar la sintomatología con independencia de si la infección es bacteriana o vírica, solo se recetará un tratamiento específico, los antibióticos, para aquellos con infección bacteriana diagnosticada por el pediatra.
Al ser fármacos solo efectivos contra las bacterias, los antibióticos serán prescritos cuando se constata la presencia de una infección bacteriana que no va a mejorar sin estos fármacos, por eso no se recetan en todos los casos, aun habiendo bacterias. Solo el médico puede decidir cuándo es necesaria su administración, qué antibiótico es el más adecuado y cómo debe dosificarse.
Hay disponibles distintos antibióticos que pueden administrarse con seguridad a aquellos bebés que sufren una infección de garganta de origen bacteriano. Será el pediatra quién diagnostique esta infección y escoja el antibiótico más adecuado, así como su pauta de administración y el tiempo de tratamiento necesario.
En los casos en los que el pediatra prescribe antibióticos, igualmente podremos dar Nurofen para aliviar la sintomatología del niño, mientras el antibiótico no hace efecto.
Por su parte, el Nurofen puede limitarse a tomas solo cuando el niño sienta molestias o tenga fiebre elevada. No se prolongará más de unos días y no pasa nada por no tomarlo cada 8 horas, de hecho, lo ideal es ofrecerlo lo menos posible, solo cuando sea necesario. El médico podría recomendar la combinación Nurofen y antibióticos.
Si tu hijo tiene dolor de garganta, es importante que lleves a cabo estos consejos en cuanto a su alimentación para favorecer su pronta recuperación:
Como hemos señalado, la hidratación resulta fundamental para mantener la humedad de las mucosas. Una garganta seca incrementará las molestias. Por eso conviene ofrecer al niño muchos líquidos, sobre todo agua, y alimentos ricos en agua, como caldos, sopas, yogures o batidos, que, además, al ser fáciles de comer, pueden resultar apetecibles en estos momentos en los que los niños suelen estar desganados.
Además, si el ambiente en casa es muy seco, sería aconsejable utilizar un humidificador. Los vahos o, simplemente, los baños con agua caliente en los que se genera vapor también pueden ayudar a preservar la humedad de la garganta.
Finalmente, recordemos que las medidas de cuidado general que hemos presentado pueden combinarse con medicamentos para aliviar el dolor especialmente indicados para niños, como el ibuprofeno infantil. La gama de productos de Nurofen Pediátrico contiene ibuprofeno y está indicada para el tratamiento ocasional del dolor de leve a moderado a partir de 3 meses de edad. En caso de menores de dos años, consultar al médico antes de administrar este producto. No administrar en caso de úlcera gastroduodenal. Lee las instrucciones de estos medicamentos y consulta a tu farmacéutico.
Estos bebés son más vulnerables, por eso se debe consultar con el pediatra siempre que presenten molestias. También hay que vigilarlos de cerca, pues tienen más facilidad para deshidratarse.
Debe ofrecérseles leche, materna o artificial, cada poco y, si ya han comenzado la alimentación sólida, podremos recurrir a purés o yogures. Si tienen secreción nasal, puede ser necesario eliminarla con un aspirador nasal, ya que no van a poder sonarse solos.
Por otra parte, aunque existen fármacos contra el dolor de garganta, no pueden administrarse a menores de 2 años si no los prescribe el médico.
A partir de esta edad, ya podemos darles a los niños fármacos para aliviar el dolor, la inflamación o la fiebre sin la receta del pediatra, pero siempre consultando al farmacéutico. Están indicadas todas las medidas de cuidado que hemos mencionado, que se basan en mantener el descanso, la hidratación y seguir el tratamiento que haya pautado el médico. A esta edad las infecciones de garganta pueden tener origen bacteriano y necesitar antibióticos para su resolución.
Es posible que a esta edad los niños ya sean capaces de colaborar más en su recuperación, por ejemplo, sonándose bien o haciendo gárgaras. Por lo demás, debemos mantener los cuidados en el hogar, administrar fármacos para mejorar la sintomatología (antibióticos solo si los prescribe el pediatra) y dejar al niño en casa si tiene fiebre para evitar la transmisión de los patógenos. Si la infección es bacteriana, podrá volver a clase unas 24 horas después de haber iniciado el tratamiento antibiótico, siempre que se encuentre bien.
Los niños, especialmente ante los cambios de temperatura, son muy vulnerables y se convierten en una diana para virus y bacterias, debido a que aún no tienen muy desarrollado el sistema inmunitario. Por ello, compartimos contigo los siguientes consejos para que prevengas los dolores de garganta en niños:
Sí, el principio activo del Nurofen es el ibuprofeno, un fármaco con efecto analgésico, antipirético y antiinflamatorio, de ahí que pueda ayudar a aliviar las molestias que generan unas amígdalas inflamadas.
Los antibióticos suelen hacer efecto en 48-72 horas. En la práctica, 24 horas después de la primera toma el niño podrá ir al colegio, pues ya no resultará contagioso, pero el médico indicará la mejor recomendación en estos casos. Que haga efecto el antibiótico no quiere decir que se eliminen todas las molestias.
El niño todavía puede necesitar la administración de analgésicos y/o antiinflamatorios. En cualquier caso, el antibiótico debe tomarse todos los días que haya indicado el pediatra, aunque el niño se encuentre bien.
Los niños que se encuentran mal no deberían ir a clase, pues, además de no estar en condiciones de prestar atención al trabajo en la escuela, pueden resultar contagiosos para otras personas. Debe esperarse a que no tengan fiebre o, si la infección es bacteriana, a que transcurran 24 horas tras la primera toma del antibiótico.
Los virus y las bacterias que provocan infecciones de garganta pueden transmitirse a otras personas por contacto directo o indirecto. Por eso conviene activar todas las medidas de prevención necesarias para evitar los contagios, como dejar al niño en casa, lavarse las manos con frecuencia, no compartir utensilios de uso personal, etc.
El dolor de garganta suele pasar en unos 2 días, pero es normal que los procesos víricos se prolonguen hasta 7-10 días. Es decir, el niño no tendrá dolor, pero todavía puede presentar secreción nasal, tos, etc.
Por otra parte, cuando la infección es bacteriana, aunque el dolor remita en 2-3 días, es imprescindible completar el tratamiento antibiótico que haya prescrito el médico.
Sí, la fiebre es uno de los signos clínicos que puede aparecer cuando el dolor de garganta se debe a una infección tanto vírica como bacteriana. En las infecciones originadas por bacterias es más habitual que la fiebre sea más elevada.
Dependiendo de la edad, podemos administrar Nurofen pediátrico 40 mg/ml suspensión oral, desde los 3 meses hasta los 12 años, o Nurofen pediátrico 20 mg/ml, para niños en ese mismo rango de edad.
Si sospechamos que el niño puede necesitar antibióticos, tenemos que acudir al pediatra. Solo este profesional puede determinar si la infección es bacteriana y si, en caso afirmativo, hay que administrar antibióticos para su resolución.
Lea las intrucciones de estos medicamentos y consulte al farmacéutico.
Reciktt Benckiser Healthcare, S.A.
No utilizar en caso de úlcera gastroduodenal.
Este artículo es únicamente informativo y no está destinado a ser un sustituto del asesoramiento médico. La información presentada en estas páginas web no debe tomarse como un diagnóstico o una prescripción. En todos los asuntos relacionados con la salud, consulta siempre con tu médico o farmacéutico.
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Este artículo es únicamente informativo y no está destinado a ser un sustituto del asesoramiento médico. La información presentada en estas páginas web no debe tomarse como un diagnóstico o una prescripción. En todos los asuntos relacionados con la salud, consulta siempre con tu médico o farmacéutico.