Dolor de oído en niños: qué hacer

El dolor de oído en niños puede ser señal de una infección de oído, conocida médicamente como otitis. Es un padecimiento común en la infancia que suele presentarse tanto en invierno, usualmente como consecuencia de los resfriados, como en verano, debido a una mayor exposición a piscinas, ríos, etc.

Aunque se trata de una condición común, es muy importante vigilar de cerca las molestias que ocasiona en el pequeño y consultar al pediatra si se trata de un menor de 2 años o si sospechamos que el dolor ha evolucionado a una infección. 

Causas del dolor de oído

El dolor de oído en niños puede presentarse debido a la otitis, una inflamación que se produce cuando la trompa de Eustaquio, el canal que conecta el oído medio con la garganta, se obstruye.

En los niños estas trompas son más cortas y estrechas que en el caso de los adultos, razón por la que los virus, bacterias o el líquido proveniente, por ejemplo, de las piscinas, pueden obstruir la zona con mayor facilidad, dando lugar a una inflamación que puede evolucionar a una infección del oído medio.

Las causas más comunes del dolor de oído en niños son:

  • Resfriados o gripes.
  • Dolores o infecciones de garganta que evolucionan hasta obstruir la trompa de Eustaquio.
  • Agua, jabón o champú que quedan en el oído y no se drenan adecuadamente.
  • Acumulación de cerumen en la zona.
  • Lesiones producidas cuando el niño se introduce objetos en el oído.
  • Infecciones de oído agudas o crónicas.

¿Cuándo acudir al pediatra por un dolor de oído?

Se recomienda consultar al médico y, en el caso de bebés y niños, deberemos acudir rápidamente al pediatra si:

  • El pequeño presenta fiebre y dolor intenso.
  • El oído luce enrojecido e inflamado externamente.
  • Se observa supuración de líquido o pus.
  • Aparecen otros síntomas como mareos, ganas de vomitar, dolor de cabeza intenso o rigidez en el cuello.
  • Los síntomas del dolor de oído no disminuyen al cabo de 24 / 48 horas.

Todos estos signos indican la posible presencia de una infección de oído. En estos casos, es imprescindible que un profesional indique el tratamiento médico adecuado.

Cómo aliviar el dolor de oído en niños

Los medicamentos analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor leve o moderado y la fiebre ocasionados por el dolor de oído. Se puede utilizar un medicamento específico para niños, consultando siempre antes al médico en menores de 2 años. Consulta nuestra Gama de productos para más información.

Además de la medicación, puedes poner en práctica otras recomendaciones para calmar las molestias:

  • El dolor de oído se incrementa en posición horizontal, por eso es recomendable que el niño duerma ligeramente erguido, lo que garantizará un mejor descanso.
  • Aplicar compresas de agua caliente en el lado afectado puede ayudar a aliviar las molestias y calmar el dolor. Asegúrate de que la temperatura de las compresas es soportable para el pequeño antes de aplicarlas.
  • Masticar chicle ayuda a reducir la presión en el oído y proporciona alivio. Ten en cuenta que esta recomendación no es adecuada para niños muy pequeños.
  • Evita administrar remedios caseros en el oído del pequeño sin la previa recomendación médica.

Consejos para prevenir el dolor de oído en niños  

La otitis en niños es una patología muy común que, en muchos casos, es la consecuencia de un resfriado, de la alergia o de un dolor de garganta que evoluciona. Sin embargo, podemos poner en práctica algunas medidas para prevenir el dolor de oído en los niños y reducir la posibilidad de que el cuadro se repita con frecuencia:

  • No limpies los oídos del pequeño con bastoncillos. Para mantener la higiene de la zona y evitar tapones de cera, se recomienda limpiar con un pañito humedecido con agua tibia, sin aplicar jabón o champú.
  • Asegúrate de que las orejas del pequeño están bien secas tras el baño. Esta recomendación es también importante después de los baños en la piscina o la playa, pues la acumulación de humedad es una causa frecuente de dolor de oído. 
  • En el caso de niños muy propensos a la otitis, se recomienda que usen tapones durante el baño para evitar que el agua entre en el oído.
  • Si el pequeño sufre con frecuencia de congestión nasal, se recomienda consultar al pediatra acerca de las medidas para reducir la presencia de mucosidad, cuya acumulación puede producir la obstrucción de las trompas de Eustaquio.
  • Sigue al pie de la letra el tratamiento indicado por el pediatra cuando el niño presenta una infección de oído. Las recaídas por infecciones que no han sido bien curadas son una causa frecuente de molestias para muchos pequeños.

Ante cualquier duda, consulta siempre a un profesional médico.