Nurofen Pediátrico 40mg/ml suspensión oral sabor fresa
Nurofen pediátrico 40mg/ml suspensión oral sabor a fresa te ayudará a tratar la fiebre y el dolor leve a moderado en niños. ¡Pruébalo!

El dolor de oído en niños puede ser señal de una infección de oído, conocida médicamente como otitis. Es un padecimiento común en la infancia que suele presentarse tanto en invierno, usualmente como consecuencia de los resfriados e infecciones respiratorias ocasionadas por distintos virus, como en verano, debido a una mayor exposición a piscinas, ríos, etc., lo que puede dar lugar a que entre líquido en el oído y que no se drene adecuadamente, causando molestias en el pequeño. Las infecciones de oído ocasionadas por bacterias que producen acumulación de líquido en el tímpano también son una causa frecuente de dolor en la zona.
Aunque el dolor de oído es una condición común en niños, es muy importante vigilar de cerca las molestias que ocasiona en el pequeño y consultar al pediatra si se trata de un menor de 2 años o si sospechamos que el dolor ha evolucionado a una infección.
El dolor de oídos es la molestia que se siente en el oído como consecuencia de una inflamación en alguna de sus estructuras internas o externas. Los niños de más edad pueden decirnos directamente dónde sienten dolor, pero, cuando todavía no hablan, debemos estar atentos a algunos signos indicativos de esta molestia, como los siguientes:
Si el niño es muy pequeño o no mejora en casa, se debe consultar con el médico, igual que si se detecta pus, hay vómitos, la oreja está aumentada de tamaño o roja, tiene fiebre alta o dolor de cuello y/o cabeza.
El dolor de oído en niños puede presentarse debido a la otitis, una inflamación que se produce cuando la trompa de Eustaquio, el canal que conecta el oído medio con la garganta, se obstruye. En los niños estas trompas son más cortas y estrechas que en el caso de los adultos, razón por la que los virus, bacterias o el líquido proveniente, por ejemplo, de las piscinas, pueden obstruir la zona con mayor facilidad, dando lugar a una inflamación que puede evolucionar a una infección del oído medio.
Las causas más comunes del dolor de oído en niños son:
En primer lugar, hay que saber que las molestias de oído pueden sentirse solo en uno (unilateral) o en los dos oídos (bilateral). Según la parte del oído afectada, podemos hablar de varios tipos de otitis:
También conocida como otitis del nadador, se produce cuando se inflama o irrita la parte externa del conducto auditivo, normalmente por la presencia de hongos o bacterias que proliferan en ambientes húmedos, por eso esta condición está asociada con nadar y es común cuando al pequeño le entra agua en el oído que posteriormente no se drena adecuadamente. Este tipo de otitis puede ser aguda o crónica dependiendo del cuadro, con síntomas como dolor intenso en el oído, fiebre, reducción de la audición en el oído afectado, inflamación en la zona y en algunos casos supuración.
Se presenta cuando la infección se localiza en el oído medio y se manifiesta cuando, por un bloqueo o inflamación en la trompa de Eustaquio, esta no es capaz de drenar el líquido que se produce en el oído medio. Normalmente está ocasionada por la presencia de un virus, bacteria o por condiciones como las alergias, adenoides inflamadas, etc; produciendo síntomas como el dolor de oído, fiebre, dolor de cabeza y secreción de líquido en el oído. La otitis media puede ser crónica o aguda dependiendo del cuadro.
El dolor de oídos por otitis externa y media puede tratarse con Nurofen, ya que alivia tanto el dolor como la inflamación que suele asociarse a esta dolencia. Además, si hay infección con fiebre, también ayudaría a bajar la temperatura corporal.
Cuando hay dolor e inflamación podemos aliviarlos recurriendo a fármacos con efecto antiinflamatorio y analgésico, es decir, contra la inflamación y el dolor, respectivamente. Si hay fiebre, también necesitaremos un efecto antipirético. Son medicamentos de venta libre, esto es, sin receta médica, pero hay que utilizarlos siempre siguiendo las indicaciones del prospecto.
Nurofen pediatrico 40 mg/ml suspension oral sabor fresa, con ibuprofeno, cuyo principio activo es el ibuprofeno, es un fármaco que permite controlar la inflamación, el dolor y la fiebre. Se comercializa en jarabe especialmente formulado para niños (Nurofen pediátrico 40 mg/ml suspensión oral) y puede administrarse cada 6-8 horas a partir de los 3 meses de edad (En menores de 2 años consultar antes con el médico). La dosis adecuada depende del peso y la edad del niño. Es de 20 a 30 mg por kg de peso:
Peso corporal/Edad | Dosificación |
5 - 7,6 kg 3 - 6 meses | 1,25 ml por toma |
7,7 - 9 kg 6 - 12 meses | 1,25 por toma |
10 - 15 kg 1 - 3 años | 2,5 ml por toma |
16 - 20 kg 4 - 6 años | 3,75 por toma |
21 - 29 kg 7 - 9 años | 5 ml por toma |
30 - 40 kg 10 - 12 años | 7,5 ml por toma |
El efecto del ibuprofeno, que es el principio activo del Nurofen, puede tardar más o menos tiempo en actuar, dependiendo de distintos factores.
Aunque el dolor de oídos estará presente durante todo el día, no es raro que empeore por la noche, dificultando el sueño del niño. A continuación, explicamos a qué se debe este incremento de las molestias y cómo podemos ayudar al niño a conciliar el sueño.
El dolor de oídos puede sentirse con más intensidad por la noche debido a varios factores, como la posición de la cabeza, que ejerce presión sobre los oídos. Además, esta posición favorece la acumulación de mucosidad en la garganta, lo que también puede aumentar la presión e incrementar el dolor.
En vista de las causas que pueden intensificar el dolor de oídos por la noche, una solución práctica puede ser acostar al niño con la cabeza algo elevada o ligeramente incorporado para, por lo menos, evitar en lo posible el aumento de la presión en la zona y favorecer el drenaje de los fluidos.
Otra ayuda que podemos ofrecerle al niño para que duerma bien aun con dolor de oídos es darle el ibuprofeno justo antes de acostarlo. Por este motivo, conviene que durante el día ajustemos el horario para que coincida una toma con la hora de dormir, siempre respetando la frecuencia de administración, que no puede ser inferior a 6-8 horas. Dado su tiempo de efecto, el Nurofen puede ayudar a que el niño descanse prácticamente toda la noche.
Muchos dolores de oído se alivian al cabo de dos o tres días, pero es importante seguir la evolución de los síntomas y marcar una consulta con el pediatra para diagnosticar la causa y aplicar el tratamiento oportuno cuando se presentan los siguientes síntomas:
En el caso de niños menores de 2 años siempre deberemos consultar con el pediatra ante cualquiera de las señales anteriores. Todos estos signos indican la posible presencia de una infección de oído, en estos casos, es imprescindible que un profesional indique el tratamiento médico adecuado.
Si aparecen otros síntomas, como mareos, vómitos, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, zona roja, inflamada y dolorosa que empuja la oreja hacia delante o empeoramiento del estado general, se recomienda acudir a urgencias.
Si administramos Nurofen siguiendo las indicaciones, pero las molestias no remiten en unos 3 días, debemos consultar con el médico. En ocasiones, podría haber una infección que necesitase de tratamiento antibiótico, que solo puede prescribir este profesional.
Los medicamentos analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor leve o moderado y la fiebre ocasionados por el dolor de oído. Se puede utilizar un medicamento específico para niños, consultando siempre antes al médico en menores de 2 años. Consulta nuestra Gama de productos para más información.
Debido a que no todos los dolores de oído son producidos por una bacteria, sino que muchos son ocasionados por virus u otros factores, es importante no administrar antibiótico al niño a menos que sea expresamente indicado por el pediatra. Además de administrar medicación para reducir el dolor, puedes poner en práctica otras recomendaciones para calmar las molestias:
Además de administrar Nurofen para paliar el dolor y la inflamación, podemos implantar algunas medidas que favorecen la recuperación y el bienestar del niño. Es importante tener claro que se trata de remedios complementarios que en ningún caso deben sustituir la medicación pautada por el médico. Además de los ya mencionados (dormir erguido, poner calor en el oído, etc.)2, podemos tener en cuenta los siguientes consejos:
Por otra parte, hay que saber que no conviene echar ningún líquido en el interior del oído si antes no ha sido revisado por el médico, pues debe comprobar que el tímpano no esté perforado. Sin este dato, es peligroso introducir cualquier líquido en los oídos. Es muy común recomendar el aceite de oliva tibio, pero no hay estudios sólidos que avalen su eficacia, por lo que no se recomienda en ningún caso.
La otitis en niños es una patología muy común que, en muchos casos, es la consecuencia de un resfriado, de la alergia o de un dolor de garganta que evoluciona. Sin embargo, podemos poner en práctica algunas medidas para prevenir el dolor de oído en los niños y reducir la posibilidad de que el cuadro se repita con frecuencia:
Ante cualquier duda, consulta siempre a un profesional médico.
Dependiendo de la causa del dolor de oídos, este podría remitir sin necesidad de recurrir a medicamentos en 2-3 días, pero es habitual que, aunque no se requieran antibióticos (solo puede recetarlos el médico) sí haya que administrar fármacos para aliviar el dolor y la inflamación.
Nurofen puede darse con seguridad a bebés a partir de los 3 meses de edad, pero a los menores de 2 años tiene que prescribírselo siempre el pediatra.
Va a depender de la causa. En ocasiones, el dolor de oídos puede remitir en cuestión de 2-3 días, pero es habitual que las otitis externas se prolonguen hasta 5-10 días e incluso que algunos signos clínicos, como el taponamiento, se mantengan durante varias semanas.
Los antibióticos solo se necesitan si la causa de la otitis es una infección bacteriana. Únicamente el médico puede determinar la presencia de bacterias y pautar el tratamiento antibiótico más adecuado.
Existen algunas medidas a adoptar que pueden ayudar a prevenir el dolor de oídos en estos niños, como cuidar la higiene de los oídos y no usar bastoncillos, mantener los conductos secos, seguir el calendario de vacunaciones, no exponerlos al humo del tabaco o no permitir que tomen el biberón estando acostados.
Si el dolor de oído no remite en unos días y se presentan signos clínicos como supuración o fiebre, es posible que la causa sea una infección. La recomendación es consultar con el médico para confirmar y tratar.
Nurofen Pediátrico 40 mg/ml suspensión oral es un formato especialmente formulado para administrar a los niños a partir de los 3 meses de edad, siempre siguiendo las indicaciones de uso. En menores de 2 años consultar al médico.
Aunque es una práctica habitual, no se recomienda alternar analgésicos para tratar el dolor, salvo que así lo prescriba el médico. Sí se puede administrar a la vez que antibióticos, de ser el caso.
Normalmente, los dolores de oído no tienen consecuencias para la audición a largo plazo.
Si el niño no quiere tomar el Nurofen, debemos consultar con el médico para ver si lo podemos ofrecer mezclado con distintos alimentos o bebidas o encontrar otro sabor que sí sea de su agrado.
Lea las intrucciones de estos medicamentos y consulte al farmacéutico.
Reciktt Benckiser Healthcare, S.A.
No utilizar en caso de úlcera gastroduodenal.
Este artículo es únicamente informativo y no está destinado a ser un sustituto del asesoramiento médico. La información presentada en estas páginas web no debe tomarse como un diagnóstico o una prescripción. En todos los asuntos relacionados con la salud, consulta siempre con tu médico o farmacéutico.
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